viernes, 27 de enero de 2017

Opinión de "Aquarius"

AQUARIUS

(Brasil - Francia, 2016, 145 min.)
Dirección y guión: Kleber Mendonça Filho. Fotografía: Pedro Sotero y Fabricio Tadeu. Edición: Eduardo Serrano. Música: Ricardo Cutz. Con: Sônia Braga, Maeve Jinkings, Irandhir Santos, Humberto Carrão, Zoraide Coleto, Fernando Teixeira, Buda Lira. Producción: Émile Lesclaux, Saïd Ben Saïd y Michel Merkt. Compañía Productora: CinemaScópio Produções, Globo Filmes, SBS Productions.


El director Kleber Mendonça Filho nos trae su tercer largometraje, también conocido con el nombre de “Doña Clara”, un drama  al estilo “intimista” (por el constante uso de close-ups) y en su mayoría acompañado de música y sonidos diegéticos, que nos transporta al mundo de Clara (Sônia Braga), una escritora de crítica musical retirada que reside en un apartamento que ha habitado durante muchos años, al cual le tiene un apego entendible ya que es su vínculo con el pasado.  Clara tiene que enfrentar a una empresa constructora que decide llevar a cabo un proyecto en el edificio (Aquarius) donde se sitúa su apartamento. El proyecto requiere desalojar por completo el lugar para hacer las modificaciones necesarias y por tanto le hacen una oferta de compra, algo que Clara rechaza tajantemente sin importarle ser la única habitante del edificio. Para Clara no existe la posibilidad de dejar su apartamento y a pesar de las constantes presiones ya no sólo de la compañía (con métodos que van de menos a más, hasta llegar a ser deleznables) sino de su propia familia y vecinos, que perciben su conducta como una terquedad innecesaria, ella no hace denotar  la más mínima duda de su decisión. La escritora muestra solamente vulnerabilidad al tener que vivir su sexualidad bajo la sombra del cáncer, enfermedad a la que sobrevivió, pero que le dejo una terrible secuela. A través de los ritmos provenientes casi en su totalidad de discos de gramófono, actuaciones extraordinarias dentro de su naturalidad, una fotografía muy adecuada para que el espectador distinga los cambios de épocas y una yuxtaposición de imágenes cuidadosamente pensada para decir mucho con pocas palabras, descubriremos al ganador de la batalla (si es que lo hay); ¿quién será? ¿Clara, o la supuesta industria del progreso, que en algún punto parece volverse el mundo entero?  Resulta para mí casi imposible no cerrar sin citar al personaje cuando dice “Me hacen sentir loca, sin estarlo”.